Instalación de persianas en el Raval a medida de cada ventana
Una persiana nueva bien escogida cambia cómo vives el piso. Duermes a oscuras aunque la farola dé de lleno en el balcón, y en agosto el salón deja de ser un horno. En las fincas del barrio, con techos altos y ventanas largas y estrechas, todo eso empieza por medir con cuidado.
Subimos con el metro y la libreta, revisamos el cajón, las guías y el estado del marco, y te explicamos qué tipo le va a esa ventana. Como instalador de persianas trabajamos con aluminio, PVC, madera y esparto, y cada persiana se hace con tus medidas, no con las de un catálogo.
Persianas de aluminio, PVC y térmicas
Si quieres una persiana que dure y pese poco, el aluminio lacado es el material más agradecido. No se comba con el sol y aguanta bien la humedad de las calles donde la fachada tarda en secarse. El PVC es más ligero y más económico, y rinde muy bien en ventanas de patio de luces, donde el sol apenas entra.
La persiana térmica lleva lamas de doble pared rellenas de espuma de poliuretano. Funciona como el forro de un anorak, que no deja pasar el calor de fuera tan deprisa, y de paso amortigua parte del ruido de las terrazas. Si te da pereza subirla a mano cada mañana, puedes añadir motor a la persiana nueva desde el primer día.
No toda lama de aluminio es igual por dentro. La perfilada se dobla en chapa fina y lleva el hueco relleno de espuma, y es la que aísla. La extrusionada sale maciza de una sola pieza, sin relleno, y es la que se pide para seguridad porque no cede a una palanca.
- Aluminio lacado en colores de carta RAL
- PVC en blanco, gris o imitación madera
- Lama térmica con espuma de poliuretano
- Lama de doble pared para huecos anchos
Persianas enrollables para balcón y ventana
La enrollable de exterior es la que más se ve en el barrio, y tiene su lógica. Se recoge entera dentro del cajón y deja el balcón libre para tender, regar las macetas o asomarte a la calle. En las balconeras altas de estas fincas montamos guías largas y bien aplomadas, para que el paño baje recto aunque el hueco sea mucho más alto que ancho.
Si tu cajón es de obra y está en buen estado, aprovechamos el que ya tienes. Si no hay cajón, o el viejo está podrido por la humedad, ponemos un cajón compacto de aluminio por fuera que apenas sobresale de la fachada.
Persianas de seguridad para pisos bajos y balcones
En un entresuelo de la calle de la Riera Alta o en un primer piso con el balcón al alcance de la calle, la persiana es la primera puerta de la casa. Ahí montamos persianas autoblocantes, cuyas lamas se traban cuando alguien intenta levantarlas desde fuera y solo suben desde dentro.
Las combinamos con lama de aluminio extrusionado, más gruesa y rígida que la corriente, y con guías más profundas donde no entra una palanca. Desde la acera parece una persiana como las demás, sin rejas que cambien la cara del edificio.
Fabricación a medida para huecos que no son estándar
Un marco con un siglo encima tiene sus manías. Un lado está medio dedo más alto, el alféizar cae hacia la calle o el hueco se estrecha arriba. Lo medimos a tres alturas y en diagonal, y la persiana se fabrica con esa medida, no con la más parecida que haya en un almacén.
La diferencia se ve el primer día. Una persiana de medida estándar deja una rendija de luz en un costado y roza en el otro. La hecha para tu hueco lo llena de lado a lado y baja sin tocar las guías.