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Mosquiteras a medida

Mosquiteras en el Raval para ventanas, balcones y puertas

Duerme con la ventana abierta y sin zumbidos junto a la almohada. Medimos cada hueco en tu piso, aunque el marco de madera ya no esté a escuadra, y te traemos la mosquitera hecha para él.

  • Hechas a medida
  • Marcos antiguos y torcidos
  • Cambio de malla
Mosquitera enrollable recién montada en una ventana de una finca antigua de Barcelona

Mosquiteras en el Raval a medida de ventanas antiguas

Abrir la ventana una noche de julio sin que entre ni un mosquito es lo que buscas cuando pides mosquiteras en el Raval. En estas calles casi ningún hueco es igual al de al lado, porque muchas fincas son del siglo XIX y la madera se ha movido con los años. Por eso no trabajamos con medidas de catálogo.

Subimos a tu piso, tomamos las medidas en varios puntos de cada ventana y anotamos dónde se tuerce el marco. Con esos datos se fabrica el perfil de aluminio, y el día de la colocación lo terminamos de ajustar en el sitio. Una rendija de un dedo es una puerta abierta para cualquier insecto.

Mosquitera enrollable con su cajón compacto en una ventana de madera antigua

Mosquiteras enrollables para ventana

La mosquitera enrollable vive en un cajetín estrecho encima del marco y baja cuando la necesitas, igual que un estor de cocina que sube con muelle. En invierno la recoges y ni estorba ni se ve desde la calle. Es la que más encaja en dormitorios que dan al patio de luces y en ventanas de cocina.

  • Cajetín de aluminio lacado en el color del marco
  • Guías laterales con cepillo para que no quede hueco
  • Cierre abajo con imán o con pestaña
  • Para ventanas de una o de dos hojas
Mosquitera plisada en la puerta del balcón, recogida a un lado

Correderas y plisadas para puertas y balcones

La puerta del balcón la cruzas muchas veces al día, así que su mosquitera tiene que abrirse con una mano y sin tropezar. La corredera es un panel rígido que se desliza por un carril, como la puerta de un armario, y necesita sitio a un lado. La plisada se dobla en acordeón y deja abajo un carril tan bajo que pasas por encima con el cesto de la ropa.

En las puertas altas y estrechas de los balcones de forja, como los de Joaquín Costa o la Riera Alta, la plisada suele ser la que mejor se adapta. Si además quieres cambiar el cierre exterior, mira nuestras persianas alicantinas para el balcón, que dejan pasar el aire y frenan el sol de tarde.

Mosquiteras fijas y abatibles

Para una ventana que casi nunca se abre del todo, o el ventanuco del baño, la fija es la más sencilla. Es un bastidor de aluminio encajado en el marco que se saca a mano para limpiarlo. La abatible se abre como una portezuela con bisagras y va bien donde te asomas a menudo, para regar las macetas o tender. Ninguna de las dos lleva mecanismo, así que casi no tienen nada que pueda fallar.

Malla de fibra de vidrio o de aluminio

La malla de fibra de vidrio es la más habitual. Pesa poco, no se oxida con la humedad de unas calles donde el sol entra pocas horas y resta muy poca luz y aire. La de aluminio es más rígida y aguanta mejor un golpe, aunque si se dobla se queda marcada.

El color del perfil lo eliges tú, blanco, marrón, imitación madera o el de tu carpintería, para que desde la acera apenas se note.

Malla reforzada antiarañazos en la mosquitera de una ventana con un gato en el alféizar

Malla reforzada si en casa hay gato o perro

Con un gato que trepa o un perro que empuja con el hocico, la malla corriente acaba rajada en pocas semanas. Para esas casas hay una malla más gruesa, que aguanta los arañazos y los empujones sin abrirse. Es como pasar de una media fina a un pantalón de trabajo: desde fuera casi no se nota y dura mucho más.

La puedes pedir en una mosquitera nueva o cuando nos llames para cambiar la malla rota de la que ya tienes.

Mosquitera fija sacada a mano del marco para guardarla hasta la primavera

Mosquiteras que se quitan o se recogen en invierno

Aquí abajo el invierno es corto y suave, pero en los meses frescos la malla sobra y quita algo de luz. La enrollable sube a su cajetín y la plisada se queda plegada contra el marco, así que puedes abrir la ventana y limpiar el cristal como si no estuvieran.

La fija se saca a mano, sin herramientas, y se guarda detrás de un armario hasta la primavera. Cuando vuelve el mosquito tigre, la encajas otra vez en su sitio en un minuto.

Mosquito tigre: ventilar en verano sin picaduras

Con la malla bien cerrada puedes dejar la ventana abierta también de día, que es cuando pica el mosquito tigre. El común molesta sobre todo de noche, pero este busca la piel por la mañana y al atardecer. Se detectó en Cataluña por primera vez en 2004 y en Barcelona se le ve de primavera a otoño.

Cría en muy poca agua quieta, la que queda en el plato de una maceta, en un cubo o en el desagüe de un balcón. En el Raval, con balcones llenos de plantas y patios de luces donde corre poco el aire, encuentra justo lo que busca. Vaciar esos platos cada pocos días ayuda tanto como la mosquitera.

Una malla de mosquitera corriente para al mosquito tigre igual que al de toda la vida. Lo que falla casi siempre es el cierre, la rendija de la esquina de un marco torcido por donde se cuela. Por eso en las ventanas antiguas ponemos cepillo en los laterales y ajustamos el perfil delante de ti.

Antes, la ventana del dormitorio se quedaba cerrada en pleno agosto para no amanecer con las piernas llenas de picaduras. Ahora pasa la noche abierta y el cuarto respira.

Recambio de malla para la mosquitera que ya tienes

Si el marco de tu mosquitera está sano y solo se ha rajado la malla, no hace falta tirarla. Basta un enganchón con una maceta, las uñas del gato o el viento de una tormenta de otoño para abrir un siete, y por un agujero del tamaño de una moneda ya entra de todo.

Cambiamos la malla y, si hace falta, el junquillo de goma que la sujeta, y la dejamos tensa como la piel de un tambor. En las enrollables revisamos también el muelle de recogida, que con los años pierde fuerza y deja la malla floja a media altura.

Si el perfil está doblado o el mecanismo ya no tiene arreglo, te lo decimos claro. Entonces valoramos contigo si compensa más una mosquitera nueva que seguir poniendo parches.

Ventajas de una mosquitera hecha a medida

Una mosquitera de medida estándar casi nunca cierra bien en una ventana de finca antigua. Hecha para tu hueco, la diferencia se nota la primera noche.

Cierra aunque el marco esté torcido

Medimos en varios puntos y absorbemos el desnivel con el perfil y el cepillo. Lo que no queda perfecto en el taller se acaba de ajustar en tu ventana.

Menos agujeros en el marco

Las fijas y algunas abatibles se pueden colocar a presión, sin taladrar. Si tu comunidad cuida la fachada, es la forma de no tocar nada que se vea desde la calle.

Colores que no desentonan

El perfil va en el color de tu carpintería o en imitación madera. Desde la acera, la ventana se sigue viendo como siempre.

Uno de los nuestros, de principio a fin

La mosquitera la mide y la coloca un técnico de la casa, no una subcontrata. Si algo no corre como debe, nos avisas y lo resolvemos, porque la colocación lleva 2 años de garantía.

Así medimos y colocamos tu mosquitera

La instalación de mosquiteras a medida se hace en dos visitas, una para medir y otra para colocar. Entre las dos, se fabrican con las medidas exactas de tu piso.

Nos cuentas qué huecos son

Por teléfono nos dices cuántas ventanas o puertas quieres proteger y si dan a la calle, al balcón o al patio. Si ho prefereixes, demana'ns les mosquiteres en català.

Medimos en tu casa

Subimos, medimos cada hueco y miramos de qué es el marco, madera, aluminio o hierro. Ahí mismo te explicamos qué tipo conviene en cada sitio.

Presupuesto por escrito

Te lo dejamos ventana por ventana, con el tipo, la malla y el color. No pagas nada distinto de lo que firmas.

Colocación y prueba contigo

Volvemos con las mosquiteras hechas, las colocamos y las abrimos y cerramos delante de ti. Nos llevamos embalajes y restos, y respondemos del trabajo hecho.

Coste orientativo

Coste de una mosquitera según tipo y tamaño

Lo que pagas depende sobre todo del tipo de mosquitera y del tamaño del hueco. Una fija para el ventanuco del baño no tiene nada que ver con una plisada para la puerta alta de un balcón. También cuentan la malla elegida y si hay que compensar un marco antiguo.

TrabajoNivel de inversiónQué incluye
Recambio de mallaEconómicoMalla nueva y junquillo sobre el marco que ya tienes
Fija o enrollable de ventanaEconómicoPerfil a medida, malla de fibra de vidrio y colocación
Corredera o enrollable de puertaModeradoPerfil más largo, carril y ajuste a la puerta del balcón
Plisada para puerta o balcónPremiumMecanismo en acordeón, carril bajo y ajuste en el sitio

¿Quieres saber cuánto te sale a ti? Dinos cuántos huecos son y encarga tu mosquitera. Venimos a medir sin cobrarte la visita y, con las medidas tomadas, recibes el precio por escrito.

Preguntas sobre mosquiteras a medida

En la ventana suele ir mejor la enrollable, y en la puerta del balcón, la plisada o la corredera. La ventana se abre poco y la enrollable se recoge arriba sin ocupar sitio. La puerta la cruzas muchas veces al día, y ahí conviene una que se abra de lado con una mano. Si es alta y estrecha, como en tantas fincas antiguas, la plisada es la que mejor se adapta.

Cambia cómo se recoge la malla. La enrollable se guarda en un cajetín arriba, la corredera es un panel rígido que se desliza por un carril y la plisada se dobla en acordeón hacia un lado. La enrollable es la más discreta en ventanas, la corredera la más robusta y la plisada la más cómoda en puertas de paso. Al medir te decimos cuál encaja en cada hueco.

Sí, y en las fincas del Raval es lo habitual. Medimos el hueco en varios puntos, fabricamos el perfil a la medida mayor y cubrimos la diferencia con cepillo o con un perfil de compensación. En marcos de madera muy castigados a veces añadimos un pequeño bastidor para tener una base recta. Lo que no hacemos es forzar la mosquitera para que entre, porque entonces deja rendijas o no corre.

Sí, si el marco está sano basta con cambiar la malla. Quitamos la vieja, ponemos una nueva con su junquillo y la dejamos tensa. En las enrollables revisamos también el muelle, porque una malla nueva con un muelle cansado no se recoge bien. Puedes aprovechar para elegir otra malla, por ejemplo una más resistente si tienes gato.

Depende del tipo, del tamaño y de la malla. Las fijas y las enrollables de ventana son las más asequibles, las correderas y enrollables de puerta quedan a medio camino, y la plisada pide la mayor inversión por su mecanismo. Si encargas varias, se miden y se colocan en las mismas visitas. Te damos el precio por escrito, hueco por hueco, antes de fabricar nada.

Depende del tipo y de la época, y te damos la fecha el día que medimos. Como cada mosquitera se fabrica para su hueco, no se coloca en la primera visita sino en la segunda. En primavera se juntan muchos encargos, así que si la quieres antes del calor, pídela pronto. El día de la colocación, una ventana corriente queda lista en poco rato.

¿Llega el calor? Mosquiteras listas antes que los mosquitos

Antes, el verano era elegir entre calor con la ventana cerrada o picaduras con ella abierta. Con la malla puesta, abres y duermes. Llama a tu persianista de barrio en el Raval y te damos hora para medir.

Te llamamos nosotros

Déjanos el móvil y dos líneas sobre la persiana. Te llamamos para darte hora y, si hace falta, te pedimos una foto.

Teléfono

933 55 66 77

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