Con la malla bien cerrada puedes dejar la ventana abierta también de día, que es cuando pica el mosquito tigre. El común molesta sobre todo de noche, pero este busca la piel por la mañana y al atardecer. Se detectó en Cataluña por primera vez en 2004 y en Barcelona se le ve de primavera a otoño.
Cría en muy poca agua quieta, la que queda en el plato de una maceta, en un cubo o en el desagüe de un balcón. En el Raval, con balcones llenos de plantas y patios de luces donde corre poco el aire, encuentra justo lo que busca. Vaciar esos platos cada pocos días ayuda tanto como la mosquitera.
Una malla de mosquitera corriente para al mosquito tigre igual que al de toda la vida. Lo que falla casi siempre es el cierre, la rendija de la esquina de un marco torcido por donde se cuela. Por eso en las ventanas antiguas ponemos cepillo en los laterales y ajustamos el perfil delante de ti.
Antes, la ventana del dormitorio se quedaba cerrada en pleno agosto para no amanecer con las piernas llenas de picaduras. Ahora pasa la noche abierta y el cuarto respira.