Motorización de persianas en el Raval, sin hacer obra
Sube y baja todas las persianas de casa con un botón, sin tirar de la cinta y sin picar la pared. Metemos un motor tubular dentro del eje de tu persiana de siempre y te la dejamos funcionando con interruptor, mando o desde el móvil.
- Motor por radio, sin obra
- Marcas como Somfy o Simu
- Técnicos de la casa

Motorización de persianas en el Raval sin cambiar la persiana
Dejar de pelearte con la cinta cada mañana no te obliga a cambiar de persiana. La motorización de persianas en el Raval aprovecha la persiana enrollable que ya cuelga de tu ventana. El cambio va dentro del cajón y, desde la calle, la fachada se ve igual que antes.
En las fincas del barrio las balconeras son altas y estrechas, y una persiana de aluminio de esas medidas pesa más de lo que parece. Tirar de ella tres o cuatro veces al día carga el hombro y desgasta la cinta. Motorizada, la mueves con el mismo esfuerzo que cuesta encender una lámpara.
Aquí hablamos de las persianas de tu casa. Si lo que te hace falta es un motor para el cierre de tu local, el bar o la tienda de abajo tienen su propia página. El cierre de un local pesa mucho más y lleva otro motor.
Trabajamos sobre todo en estas calles, aunque también salimos a motorizar persianas en Barcelona por los barrios que tocan con el nuestro, con los mismos técnicos y la misma forma de hacer.
Motor tubular por radio, sin regatas en la pared
El motor tubular es un cilindro largo y estrecho que se mete dentro del eje de la persiana, como las pilas dentro de una linterna. No se ve ni desde el salón ni desde la calle: queda escondido en el cajón, donde antes giraba el eje cuando tirabas de la cinta.
Lo que más inquieta en un piso antiguo es el cable. Al motor por radio solo le hace falta corriente para sí mismo, y la orden de subir o bajar le llega sin hilos. Esa corriente la sacamos del punto de luz más cercano con una canaleta fina, sin abrir la pared.
En pisos que no se han reformado en décadas es frecuente que no haya ningún enchufe cerca del cajón. Para esos casos existen motores con batería que se cargan con una pequeña placa solar junto a la ventana. La cinta y el recogedor de la pared se retiran, y el hueco del recogedor se tapa con una placa.
Antes de montar nada miramos que el eje, las lamas y las guías estén sanos, porque un motor nuevo no arregla una persiana que roza. Y si tu persiana ya tiene motor y es él el que no responde, lo que toca es arreglar una persiana eléctrica que falla, que es otro trabajo.
Interruptor, mando a distancia o pulsador
Cada casa se maneja a su manera, y el motor se adapta a ella. Puedes elegir una forma de mando o combinar varias en la misma persiana.
- Interruptor de pared: el más sencillo, con cable, junto a la ventana. Encaja donde la corriente ya pasa cerca.
- Mando a distancia multicanal: un canal para cada persiana y uno general para moverlas todas a la vez.
- Pulsador inalámbrico: va pegado a la pared y funciona con pila, sin cable. Muy útil en paredes de piedra o con azulejo antiguo que no quieres tocar.
Hay quien deja el pulsador al lado de la balconera y el mando en la mesita de noche. Así baja la persiana del dormitorio sin levantarse, cuando las terrazas de la calle empiezan a hacer ruido.
Control por móvil y asistentes de voz
Con una pasarela wifi conectada al router, tus persianas aparecen en una aplicación del móvil. Las subes desde el sofá, las bajas desde el trabajo si ves que se viene una tormenta de otoño o compruebas si se quedaron abiertas al salir.
Esa misma pasarela deja manejar las persianas inteligentes con asistentes de voz como los de Google o Amazon, y enlazarlas con otros aparatos de domótica de casa. Si de momento te basta con el mando, un motor de radio admite añadir la pasarela más adelante sin cambiarlo, siempre que sea de la misma marca.
Motores de marcas como Somfy o Simu
Montamos motores de marcas como Somfy o Simu, con mandos y recambios fáciles de encontrar dentro de unos años. Pero la marca importa menos que acertar con la fuerza del motor.
Esa fuerza se llama par y es lo que hace girar el eje con la persiana colgando. Una persiana pequeña de PVC en un dormitorio pide poco; una balconera de aluminio en un piso de techos altos pide bastante más. Si el motor se queda corto de fuerza, trabaja forzado y se calienta; si va sobrado, no aporta nada y encarece el trabajo.
También miramos el diámetro del eje, porque el motor entra en él con su adaptador, y el sitio que queda dentro del cajón. Esos tres datos deciden el modelo, y no al revés.
Persianas automáticas con horarios y simulación de presencia
Gracias al programador, tus persianas automáticas suben solas a la hora en que te levantas y bajan cuando cae la tarde, sin que tengas que acordarte. Es la parte de la motorización que más se nota en el día a día.
En calles estrechas como la Riera Alta o Joaquín Costa el sol entra pocas horas. Puedes dejarlas subidas justo ese rato de luz y cerradas por la noche, cuando sube el murmullo de las terrazas. En verano, un sensor de sol las baja cuando la fachada empieza a calentarse.
Ese sensor también se nota en la factura de la luz: si la persiana baja antes de que el sol de la tarde pegue en el cristal, el aire acondicionado gasta menos energía. En invierno el programa hace lo contrario y la sube mientras da el sol, para que el calor entre en casa y la calefacción tenga menos trabajo.
Si te vas unos días, el programa sube y baja las persianas a horas distintas para que desde la calle parezca que hay alguien en casa. Y si en casa vive una persona mayor o con poca fuerza en los brazos, deja de depender de que otro le abra la luz por la mañana.
Antes, la persiana del salón se quedaba bajada todo el fin de semana porque nadie tenía ganas de pelearse con ella. Ahora sube a las nueve y entra la luz aunque no estés.
Ventajas de una persiana motorizada en un piso antiguo
Lo que ganas con el motor se nota más en un piso del Raval que en uno de obra nueva: techos altos, ventanas grandes, escaleras sin ascensor y fachadas que conviene no tocar.
La fachada se queda como está
Por fuera no cambia nada: la persiana, su color y el cajón siguen siendo los de siempre. Viene bien cuando la comunidad quiere conservar el aspecto de los balcones de hierro.
Sin picar paredes ni llenar la escalera de polvo
El motor por radio y la canaleta evitan las regatas. En paredes de yeso antiguo o de piedra, eso te ahorra polvo, ruido para los vecinos y la visita del pintor.
Adiós a la cinta que se deshilacha
La cinta es la pieza que más sufre en una persiana manual. Con motor desaparecen ella y el recogedor, y con ellos los tirones que acaban torciendo las lamas.
Un mismo técnico, del cajón al mando
Quien abre el cajón es el mismo que monta el motor y te enseña a programarlo. No hay subcontratas, y el montaje que dejamos hecho tiene 2 años de garantía.
Así ponemos motor a tu persiana en una visita
Lo que buscas es que la persiana suba sola cuanto antes y sin líos en casa. Si el motor está elegido, se monta y se prueba en una sola visita.
Nos cuentas cómo es tu persiana
Por teléfono o con una foto del cajón y de la ventana. Con el ancho, el alto y el material ya podemos orientarte sobre el tipo de motor y de mando.
Abrimos el cajón y te damos el precio por escrito
Miramos el eje, las lamas, el peso y dónde queda la corriente más cercana. Antes de empezar te dejamos por escrito el motor, el mando y el montaje, y el importe que firmas no cambia al terminar.
Montamos el motor y el mando
Sacamos el eje, metemos el motor con su adaptador, retiramos la cinta y el recogedor y llevamos la corriente sin regatas. Protegemos el suelo, que en un rellano pequeño cada palmo cuenta.
Ajustamos, probamos contigo y respondemos del trabajo
Fijamos los finales de carrera para que la persiana pare sola arriba y abajo, emparejamos los mandos y la subes y bajas tú delante de nosotros. Nos llevamos la cinta, el recogedor y los embalajes, y respondemos del montaje.
Coste de motorizar una persiana según el motor y el mando
Saber lo que vas a pagar antes de decidir es lo justo. Poner motor es de los trabajos de más inversión en una persiana, y dentro de la motorización el precio sube por escalones según cómo quieras manejarla.
| Trabajo | Nivel dentro de la motorización | Qué incluye y de qué depende |
|---|---|---|
| Motor con interruptor de pared | Económico | Motor tubular, interruptor junto a la ventana y conexión a una corriente cercana. Sube si el cable tiene que recorrer más pared |
| Motor por radio con mando o pulsador | Moderado | Motor por radio, mando multicanal o pulsador sin cable, programación y ajuste de los finales de carrera |
| Control por móvil, voz y horarios | Premium | Lo anterior más la pasarela wifi, la aplicación configurada y los horarios o la simulación de presencia |
Además del tipo de mando, cuentan el tamaño y el peso de la persiana, que deciden el par del motor, y si hace falta un motor con batería porque no hay corriente cerca. Motorizar varias persianas en la misma visita reparte el montaje y suele salir mejor que hacerlas una a una.
Si dudas entre una opción y otra, pregunta qué motor le va a tu persiana y te lo explicamos con tu caso delante, sin compromiso de encargarlo.
Preguntas sobre motorización de persianas
Sí, y es lo más habitual en persianas enrollables de aluminio o de PVC con cajón. Lo que importa es que el eje, las lamas y las guías estén en buen estado y que dentro del cajón haya sitio para el motor, cosa que vemos al abrirlo. Si las lamas están cuarteadas o la persiana está muy castigada, no compensa motorizarla: puede salir mejor montar una persiana nueva y ponerle motor desde el principio. Las alicantinas de cuerda llevan otro sistema y las miramos aparte.
No hace falta obra. El motor necesita corriente, pero la orden le llega por radio. Basta con un cable corto desde el punto de luz más cercano, normalmente dentro de una canaleta pintada del color de la pared. En pisos donde no hay ningún enchufe cerca del cajón, se puede montar un motor con batería y una placa solar pequeña por fuera de la ventana. Las regatas solo se abren si tú lo prefieres.
Sí, si el motor es de radio y se le añade una pasarela wifi. La pasarela se conecta al router y, desde una aplicación, subes, bajas o programas cada persiana estés donde estés. Con ella, la persiana responde también a asistentes de voz como los de Google o Amazon. Si ahora prefieres solo el mando, puedes sumar el móvil más adelante sin cambiar el motor.
Se queda quieta donde estaba, sin caerse, porque el motor lleva un freno que la sujeta. Cuando vuelve la corriente funciona igual que antes, sin tener que programarla otra vez. Si en tu edificio los cortes son habituales o quieres moverla siempre, hay motores con batería que siguen funcionando sin red y otros que admiten una manivela de emergencia.
Depende sobre todo de cómo quieras manejarla. Un motor con interruptor de pared es la opción de entrada; con mando por radio sube un escalón, y con móvil, voz y horarios es la de más inversión. También cuentan el tamaño y el peso de la persiana, si hay corriente cerca y cuántas motorizas a la vez. No publicamos importes porque cada cajón es distinto, pero el precio lo tienes por escrito antes de que empecemos.
Una persiana suele quedar motorizada y probada en una mañana, en la misma visita en que se monta el motor. Si son varias, lo normal es una jornada, porque cada una lleva su ajuste y su prueba. Cuando tu persiana pide un motor que no es de los habituales, te decimos el plazo de entrega junto con el presupuesto, y así sabes qué día subimos.
¿Cansado de tirar de la cinta? Le ponemos motor a tu persiana
Dinos qué persiana tienes y cuántas son, y te contamos qué motor le va y cuánto cuesta. Somos técnicos de persianas del barrio del Raval, y subimos a tu piso con lo necesario para dejarla subiendo sola.
Te llamamos nosotros
Déjanos el móvil y dos líneas sobre la persiana. Te llamamos para darte hora y, si hace falta, te pedimos una foto.